sábado, 29 de marzo de 2008

SIN TÍTULO

Ahora toca ser fuerte, tengo que serlo, menos mal que parece que la vida intenta ser equilibrada conmigo, acabo de pasar una semana santa estupenda, de muchas risas, muchas sorpresas, muchas emociones, ....como si la vida supiera que me iba a hacer falta...para lo que me viene ahora. Tengo que ser fuerte, tengo que estar preparada. La vida va y viene, sí, unos se van y otros nuevos llegan...hace tres días ha llegado alguien nuevo a mi vida. Nació Héctor, mi sobrino, precioso, pero no hemos podido disfrutarlo del todo, porque hay alguien que a la vez que él llegaba a este mundo, parece que se está yendo... No puedo casi ni escribirlo. Pero tengo que hacerlo. Tengo que enfrentarme a esto. Quizás el escribirlo es un primer paso para empezar a reaccionar. Ojalá fuera más fácil. Ojalá no fuera un tema tabú. Ojalá lo vivieramos como un paso más de la vida. Que lo es. Lo sé. De echo, unos van y otros vienen. Pero... Sí, lo sé, no puedo ni escribir esa palabra que muestra de lo que quiero hablar...

6 comentarios:

Agente 99 dijo...

Estas cosas son tan tristes....y aunque sea parte de la vida da mucha pena.

Te mando un abrazo muy fuerte y muchos ánimos.

PD: Piensa en el sobri, la vida se renueva.

Luna Carmesi dijo...

La vida. Nuestra vida esta llena de capitulos.
Hay capitulos que dejandonos arrastrar arrancariamos las hojas.
Tal vez fuese una solución... Pero la vida como sucesion de hechos hermosos y de acciones tristes nos va modificando, nos va esculpiendo... El viento de las malas noticias nos aturde... incluso debemos cerrar los ojos porque nos molesta... protegernos con la mano, esperar que amaine un poco...
Despues...
Seguir caminando...

Un abrazo y un beso.

De mi blog, para ti.
http://eldesvandeluna.blogspot.com/2007/10/mensaje-para-carmen.html

LILIT dijo...

gracias 99, guapa. ¿qué tal estás tú?

Luna...aay, síp. (te leo hace tiempo, pero esa entrada no la conocía, gracias también)y ven cuando quieras...ahora todo ayuda...

Charo dijo...

Bendita escritura que nos permite hablar de lo que no podemos

Anónimo dijo...

Que duro es ese tema… y que duro es ese momento en el que surge. Sin embargo…. No es bueno cerrar el corazón y el cerebro, ni dejar que la impotencia nos embargue. Realmente en esos momentos lo que hay que hacer es no pensar en la marcha… sino, siendo conscientes de que esa marcha es cierta e inexorable intentar apurar hasta los posos de la copa de la compañía de esa persona. Intentando ser tan felices de cada momento que la vida nos conceda a mayores para disfrutar de su presencia… que la mera imagen de afligirnos pensando en algo más que el presente y estar con esa persona, nos parezca abominable.

Tiempo habrá para lamentaciones cuando la marcha se haya producido. Hasta ese momento, no dejes que el diálogo interno y los pensamientos nublen tu alma. Disfruta del ser amado mientras aún esté entre nosotros.

“la que nos lleva” no es nuestra enemiga, es una compañera que desde que nacemos nos acompaña y a la que tenemos que agradecer dos cosas, primero que se tome su trabajo con tanta calma que nos da una vida de ventaja. Y en segundo lugar que su presencia hace que la vida sea algo tan extraordinario que merece la pena.

Bueno no me enrollo más…. Simplemente ánimo y ya sabes donde estoy

Yo…. again

Marley dijo...
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